Buenos médicos, malos administradores
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Buenos médicos, malos administradores

Buenos médicos, malos administradores

Razones por las que el éxito profesional no es sinónimo de un buen emprendimiento en salud.

Podría apostar que el título llamó la atención de varias personas que trabajan en el rubro de la salud, especialmente del departamento comercial, marketing o finanzas; también podría asegurar que logró cautivar la atención de médicos o profesionales del área de la salud que no lo están pasando bien con el emprendimiento que decidieron formar hace dos o tres años; tiempo en que las proyecciones eran prometedoras y el camino se veía difícil, pero favorable al momento de crear un centro clínico. También es muy probable que el título sea un comentario común en el pasillo del hospital, en el casino de la clínica, en la cafetería, en la sala de reuniones y digámoslo, en medio de una cirugía también. Sean estos u otros los motivos por el cual estás leyendo este artículo, te quiero invitar a develar algunas razones por la que es difícil llegar a los números positivos en un centro de salud ambulatorio.

Llevo casi 10 años trabajando en el rubro de la salud, específicamente en el área de marketing y gestión comercial y hace aproximadamente tres años decidí armar “Marketingmed”, una agencia de asesoría y consultoría en marketing especializado en salud, que nos ha permitido conocer más a fondo los problemas que enfrentan los centros médicos pequeños y medianos en diferentes partes del país. Muchas son las razones por las que algunas cierran antes de los 5 años o por qué razón el doctor no ve reflejado su éxito personal, como médico especialista, en su propio centro de salud.

Lo primero que identificamos, es la falta de asesoría comercial y financiera al momento de decidir emprender su propio centro. Son pocos los médicos que buscan ayuda en profesionales con experiencia en el área antes de realizar la primera inversión. Por esta razón, al poco tiempo de abrir el centro de salud, el médico se ve obligado a dedicar menos tiempo a su emprendimiento y ampliar sus horarios en las clínicas donde trabaja para poder generar la caja necesaria y mantener viva su nueva empresa.

La segunda arista que identificamos, es que erróneamente el médico piensa que el flujo que mantienen en la clínica o en el hospital,  será replicable en su propio emprendimiento. El trabajo que existe detrás de una clínica para que los especialistas tengan una agenda mínimamente atractiva es bastante arduo. Por sólo nombrar algunos, pensemos en la inversión de la agenda médica, la inversión en el call center, en campañas de marketing, en generar buenos convenios, en mantener las instalaciones, al personal administrativo y clínico, entre muchas más. Es muy cierto que el paciente sigue a su médico o a un médico recomendado, pero la plaza es la clínica y es el mejor lugar hasta ahora para juntarse.

La tercera arista, es que al poco tiempo el médico se da cuenta que el sistema exige ser bastante metódico en los plazos de pago.  Es decir: sueldos, imposiciones, impuestos, créditos y así se pasa el mes; exista o no el flujo de pacientes, el dinero debe estar o de lo contrario el castigo es con multas o intereses. “Con todo lo que he invertido ya me habría comprado el Ferrari” fue uno de los últimos comentarios que le escuché a un cliente (médico) hace unos meses atrás. La idea de este artículo no es desincentivar el emprendimiento médico, todo lo contrario, es un llamado a considerar temas que bien manejados podrían convertirse efectivamente en lo que todo emprendedor quiere: “trabajar poco y ganar harto”.

Ahora bien, antes de cerrar este artículo, quiero dejar un tema sobre la mesa que más adelante podríamos tratar con mayor profundidad y  resulta que en algunos casos,  iniciar un emprendimiento médico. Se trata del “bicicleteo comercial” que muchas o todas las clínicas realizan con los honorarios médicos, que en algunos casos se liberan a los 90 días. Realmente es un aprovechamiento descarado, considerando que el paciente en promedio paga la cuenta de su cirugía al mes siguiente… Pero bueno, abordémoslo en un próximo artículo.

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